El Senado argentino aprobó el Presupuesto 2026 el viernes 26 de diciembre. La votación, supervisada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, contó con 46 votos a favor, 25 en contra y una abstención, tras un intenso debate entre las distintas bancadas.
El texto contiene cambios significativos, como la asignación de 4,8 billones de pesos a las universidades en el artículo 12 y la eliminación del requisito de destinar el 6% del PBI al sector educativo, previsto en el artículo 30. Además, se establecen nuevas condiciones para el acceso a recursos y se modifica la distribución de la inversión en ciencia y tecnología.
"El Presupuesto no es solo una herramienta económica; es un punto de partida para reconstruir la historia emocional de la Argentina", dijo Patricia Bullrich, líder de la bancada de La Libertad Avanza.
"El primer punto del Presupuesto está totalmente desactualizado y no tiene nada que ver con la realidad que estamos viviendo", afirmó José Mayans, jefe del bloque del kirchnerismo.
"No podemos mirar al costado y condenar a las generaciones a no tener un futuro mejor", añadió Maximiliano Abad, senador de la UCR.
El éxito del presupuesto abre un nuevo capítulo en la gestión del presidente Javier Milei, pero también plantea retos para la estabilidad fiscal y el crecimiento económico.